En Internet puedes encontrar consejos acerca de un sinfín de temas y lo más probable es que hasta hayas leído y puesto algunos de esos en práctica. Hay consejos para cuidar tu dinero, para cuidar tu piel, para cuidar tu figura, para cuidar tus relaciones, para cuidar tu automóvil, tu casa, tu bolsillo y así podríamos seguir por horas, pero lo que no es tan común encontrar son cuidados de autocuidado emocional.

Quizá esta palabra te suene un poco extraña “autocuidado”, pero es la más apta ya que somos nosotros quienes debemos empezar a cuidarnos antes de esperar que alguien más lo haga, sobre todo en el área emocional.

Cuando somos bebés y niños nuestros padres cuidan de nosotros en todos los aspectos a medida que nos preparan para la vida y para identificar los posibles peligros de los cuales debemos alejarnos, pero un tema del que no se habla tanto es de la importancia del cuidado que necesitamos tener con nuestras emociones.

Las emociones son parte fundamental de nosotros y a pesar de que queramos separarlas son absolutamente importantes ya que influyen en prácticamente todo lo que hacemos porque dictan la manera en cómo nos sentimos y muchas veces, cómo actuamos. Es por ello que es necesario el tener información acerca de la inteligencia emocional y cómo desarrollarla exitosamente.

¿Sabías que hay hábitos que puedes poner en práctica y son muy útiles para cuidar tus emociones? Podríamos incluir estos hábitos en el listado donde están el resto de los que te hacen estar completamente saludable. Quizá de pequeño te enseñaron hábitos de higiene, de cortesía, entre otros, pero los hábitos de autocuidado emocional no es algo que siempre los padres enseñen a los niños.

De hecho, la falta de este tipo de hábitos puede hacer que las personas cometan muchos errores que repercutan negativamente en sus emociones y posteriormente en su comportamiento. Es por ello que se requiere de una orientación tanto clara como temprana, para que exista una salud emocional y mental lo suficientemente sólida como para que los individuos puedan tener interacciones de calidad con otras personas.

Ahora que tienes esta información, conoce los siguientes hábitos de autocuidado emocional que puedes poner en práctica en tu vida.

Práctica el Autocuidado Emocional

Ámate como eres

Esto puede parecer algo cliché porque probablemente lo hayas escuchado o leído en muchas ocasiones, pero ¿Lo pones en práctica? Una persona que se ama tal cual es tiene una salud emocional mucho más estable porque no se enfoca en sus defectos, sino que a pesar de ellos puede seguir amándose.

Es decir, el hecho de que te aceptes tal y como eres no significa que no debas hacer cosas que te permitan mejorar o cambiarlos, sino todo lo contrario. Significa que eres capaz de identificar esos defectos y trabajar en ellos para mejorarlos sin que eso te quite ningún tipo de valía.

Agradece

Este es otro hábito que puedes poner en práctica todos los días para mejorar tu salud emociona y quizá te estés preguntando qué tiene que ver una cosa con la otra. Pues bien, el agradecimiento es algo que influye en tus emociones porque te permite ver las cosas desde una perspectiva positiva y moldea tu estado de ánimo y las acciones que tomas a partir de esto.

¿Te consideras una persona agradecida? Esto no es solamente decirle gracias a alguien cuando te hace un favor. El agradecimiento es un estilo de vida. Hay personas que creen que su vida está tan mal que no tienen nada por qué agradecer o solo encuentran un par de cositas cuando al fía nos ocurren cientos de cosas por las cuales puedes agradecer. Si no se te viene nada a la mente te invito a echarle un vistazo a estas razones de Gananci por las cuales seguramente podrías sentirte agradecido, además de inspirarte a engrosar mucho más el listado.

Evita las personas tóxicas

Este tipo de gente que no aporta cosas a tu vida, pero sí te drena emocionalmente debes evitarlas apenas las logres identificar. Esto no es una invitación a que vivas sacando gente de tu vida, pero sí es una invitación a que puedas escoger con sabiduría a las personas con las que te rodeas ya que estas tienen la capacidad de influir en tu salud emocional.

Ejercítate

Las emociones se manifiestan en nuestro cerebro a través de los neurotransmisores -o la falta de estos-, y cuando te ejercitas, los neurotransmisores responsables de las sensaciones placenteras se hacen presentes.

Además, un cuerpo sano físicamente también contribuye a que tu mente se mantenga saludable. Quizá pienses que no tienes demasiado tiempo para hacer esto, pero ten presente que la salud emocional repercute en todos los aspectos de tu vida, por lo que no es algo que simplemente puedas ignorar sin ningún tipo de consecuencias.

No reprimas tus emociones

Estudios han demostrado que cuando reprimimos nuestras emociones podemos tener daño físico incluso grave porque todas ellas forman parte de nosotros y no vale la pena tratar de enterrarlas, al contrario. Una persona con inteligencia emocional se permite sentir sus emociones, sabe identificarlas y expresarlas sin engancharse en ellas.

Es que las emociones existen por algo y también por algo hay todo una gama. No hay que obligarse a mantenerse en una sola todo el día como si eso fuera algo saludable. Si has visto la película de Disney, Intensamente, sabes a lo que me refiero y en caso de que no la hayas visto aun, está altamente recomendada.

Ya los conoces y no se trata de simples tips de “autoayuda” (término que incomoda a muchas personas) se trata de hábitos valiosos que pueden ser muy útiles cuando los incluyes en tu vida diaria porque pueden dar resultados palpables y duraderos.

Sobre el Autor

Soy Andrés Gananci, un emprendedor y aventurero apasionado de la vida. Fundé mi primer negocio online con tan sólo 17 años. 12 años después, sigo viajando por el mundo mientras trabajo desde casa.

Editor de gananci.com

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