¿Qué es el triángulo dramático de Karpman?

Se trata de un modelo que indica que las personas, inconscientemente, interpretamos ciertos roles cuando interactuamos con el resto de individuos de nuestro entorno. Lo más increíble de todo es que la mayor parte de las veces solemos adoptar el mismo rol.

La idea de usar el triángulo dramático de Karpman es conocer los diferentes tipos de roles que existen, para de esta forma poder modificar de forma progresiva esa conducta y no entrar en el juego.

Y es que en el libro de Análisis Transaccional de Eric Berne “Juegos en que participamos” él establece que la interacción de estos roles son juegos psicológicos.

El sistema comprende 3 roles de Karpman

Salvador: El rol del salvador se caracteriza por especializarse no solo en satisfacer las necesidades de cualquier persona si no que hasta son capaces de adaptarse a las mismas, arreglando problemas que no se han producido (y que puede que nunca se produzcan). Incluso hasta se comportan así aunque nadie se lo haya pedido.

Perseguidor: El Rol del perseguidor se caracteriza por buscar los puntos débiles de los demás para poder sacarlos a relucir. Su objetivo suele ser reprochar los errores que cometen los demás, cómo poniéndolos a prueba de forma continuada en el tiempo.

Víctima: El rol de víctima hace referencia a una persona que no importa todo lo que tenga, siempre se quejará de cualquier suceso con el que se encuentre en su día a día. Suelen crees que todo lo que les pasa es injusto y que no pueden pero tampoco quieren, por lo general, hacer nada para cambiar las cosas. Les hará falta que los demás les solucionen los problemas.

¿Es posible salir del Triángulo dramático de Karpman?

El mismo modelo nos dice que es posible, pero no es algo que se hará de la noche a la mañana, sino que requiere de tiempo y de dedicación.

  • Lo primero que se debe de hacer es detectar el tipo de rol que se adopta, además de intentar averiguar cuántas veces nos colocamos en el mismo.
  • Una vez que lo tengamos claro, habrá que intentar ejercer otro rol que nunca se haya hecho. Por ejemplo, si ejercemos el rol del Salvador, habrá que dejar de volcarse tanto en los demás. El Perseguidor debería evitar criticar y comparar sus conocimientos con lo que saben los demás. La Víctima tendrá que aprender a hacer cosas por si misma.
  • Una vez que lo hayamos hecho, intentaremos establecer unas pautas para evitar caer en errores pasados.

En esto consiste el Triángulo dramático de Karpman.