La vida puede componerse de una serie de eventos desafortunados, como la famosa saga de Daniel Handler o también puede ser algo que disfrutes en su mayoría. Es imposible que solo exista alegría en tu vida porque la misma es una gama de situaciones en las cuales hay altas y baja. Por la misma razón contamos con diferentes emociones para que tengamos la oportunidad de reaccionar de acuerdo a cada una de ellas.

Lo importante es que estas emociones no terminen por dominarnos a nosotros, sino al contrario, hacernos conscientes de ellas para poder controlarlas y usarlas a nuestro favor, sin que esto tampoco signifique reprimirlas o ignorarlas. El poder hacer esto tiene que ver con la inteligencia emocional, si no tienes mucho conocimiento acerca de esto o te gustaría ampliar aquellos que ya posees, échale un vistazo a este artículo de Gananci donde aprenderás lo que debes hacer para desarrollar tu inteligencia emocional.

Si estás leyendo esto lo más probable es que estés buscando un cambio positivo para ti, pero usualmente con los cambios llega un poco de resistencia porque se trata de hacer las cosas de una manera diferente a lo que ya estamos acostumbrados.

La razón por la cual no todas las personas tienen éxito en las metas que se establecen es porque antes de alcanzarlas suelen rendirse en los cambios que habían implementado para obtener los resultados deseados. En peores casos, los deseos no terminan de cristalizarse en metas y no se obtienen porque las personas no están dispuestas a trazar estrategias y a hacer cambios en su vida con la finalidad de conseguir lo esperado, pero sin esos cambios es muy complicado que se pueda llegar a algo.

Las siguientes recomendaciones serán cambios que deberás aplicar a tu vida para poder ver los resultados que son capaces de traerte. Es decir, no va a funcionar simplemente conocer la teoría, deberás llevarlas a la práctica con la mejor actitud y una mente abierta para que pueda funcionar de la manera esperada.

Ahora, sin más preámbulos te presentamos dos maneras sencillas, garantizadas y que puedes añadir en tu cotidianidad con las cuales podrás obtener resultados mucho más positivos en cada una de las cosas que hagas:

Me gusta

Esta es una frase que se ha vuelto muy famosa en las redes sociales ya que es la manera que se ha acuñado para reaccionar la reacción “principal” a las publicaciones de otra persona. Pero esa no es la única connotación que tiene, a partir de ahora debes verla como una frase que estará mucho más presente en tu vida ya que no solo la utilizarás en el mundo 2.0, sino también en la vida real.

Una de las cosas que mejoran el estado de ánimo de las personas es estar rodeada de cosas buenas y agradables. El problema es que a veces estamos tan involucrados en el día a día que los vivimos por inercia, pasando por alto tantas cosas que al hacernos conscientes de ellas se siente como si despertáramos de un letargo.

¿Alguna vez has pasado por una calle sobre la que debes transitar prácticamente todos los días de tu vida y de pronto ves algo ahí que no habías notado, pero al preguntar resulta que siempre estuvo en ese lugar? A mí sí me ha ocurrido y no solo una o dos, sino en varias ocasiones.

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Esto pasa porque estamos tan metidos en nuestros propios pensamientos y emociones que estamos muy ocupados como para fijarnos con detenimiento en lo que ocurre a nuestro alrededor, pero cuando prestamos atención podemos darnos cuenta de cosas geniales.

En este contexto la frase “me gusta” puede ser muy útil. La “tarea” es la siguiente: cada hora del día que estés despierto deberás buscar a tu alrededor algo que te resulte agradable para cualquiera de tus sentidos. Siempre encontrarás algo sea nuevo o no. Sin importar dónde estés encontrarás algo agradable a lo cual prestarle atención durante ese momento en que te estás haciendo consciente de lo que te rodea.

Puede que al principio se te dificulte encontrar algo por lo cual decir o pensar “me gusta”, pero con la práctica se te irá haciendo mucho más sencillo. No te dejes llevar solamente por el sentido de la vista, utiliza el resto. Por ejemplo, puedes decir que te gusta mucho algún sonido que estés escuchando, un sabor que tengas en la boca, la textura de tu ropa, un olor que te traiga buenos recuerdos o quizá solo sea agradable, solo por mencionar algunos ejemplos.

La idea es que no pase una hora de tu vida sin que haya algo que te agrade de esta. Para que no se te olvide esta asignación la recomendación es que actives alarmas cada hora en tu teléfono celular y justamente en el momento que suene te hagas consciente del aquí y ahora para encontrar lo que te agrada de ese momento exacto.

Hacer esto además de traerte al presente -lo que automáticamente te saca del letargo en el que puedas estar-, te ayuda a ver las cosas desde una perspectiva positiva ya que vas a estar buscando justamente lo que te gusta de cada situación, lo que te entrenará para tener un pensamiento muchísimo más positivo, que al final influirá en tu estado de ánimo. Una mente positiva atrae lo mismo y repele lo contrario a esto.

Deseando

Conozco a muchas personas que creen que lo mejor es no tener expectativas de las cosas que hacen, así dicen no sentirse decepcionados cuando las cosas quizá no vayan tan bien como les hubiera gustado, pero considero que ese es un punto de vista algo derrotista.

Es por ello que esta siguiente recomendación va en contra de esa premisa que ha logrado expandirse peligrosamente en el colectivo: desea ¡Sí, hazlo! No tengas miedo de desear pensando que te sentirás triste si tu deseo no se hace realidad, no tiene por qué ser así. Desea desde lo más pequeño hasta cosas extravagantes. Mientras más deseas, más cosas se te harán realidad.

Cuando deseas estás demostrando positivismo ante el mundo ya que esperas lo mejor de él y aunque no siempre se hagan realidad esos deseos, los que no se cumplan no te restan nada porque probablemente tu vida siga como hasta ese momento (sin cambios), pero los que sí se cumplan te darán una dosis de alegría extra a tu vida. Además, si hay un deseo que verdaderamente quieres conviértelo en meta y comienza a trabajar por él.

Antes de tomar una decisión, por pequeña que sea o antes de comenzar alguna actividad, sin importar que esta sea cotidiana atrévete a desear. Por ejemplo: “deseo que el desayuno me quede delicioso”, “deseo no encontrar demasiado tráfico la mañana de hoy”, “deseo que este trámite en la oficina de gobierno sea rápido”.

Puede que luzca como una manifestación incluso algo ingenua de optimismo, pero te sorprendería saber el poder que tienen nuestros deseos, sobre todo cuando creemos que pueden hacerse realidad.

Claro, esto no quiere decir que desear sea lo único necesario para hacer que las cosas pasen, sobre este punto te recomendamos escuchar este episodio de Gananci Friday. Lo que sí es cierto es que al incluir estos dos hábitos en tu vida podrás ver cómo atraerás muchas más cosas positivas, lo que te pondrá de mucho mejor humor, convirtiéndose en un ciclo de cosas buenas.

Sobre el Autor

Soy Andrés Gananci, un emprendedor y aventurero apasionado de la vida. Fundé mi primer negocio online con tan sólo 17 años. 12 años después, sigo viajando por el mundo mientras trabajo desde casa.

Editor de gananci.com

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