Ayer mismo tuve una conversación con una chica que me comentaba que estaba atravesando un momento en el que no se encuentra muy bien. Se siente baja de ánimo, confundida y sin ganas de nada.

Esta chica es, ni más ni menos, como cualquiera de nosotros. Debe tener aproximadamente 35 años, tiene un niño de 2 años, trabaja como secretaria administrativa y vive en pareja desde hace 9 años.

Laura Perez - Coach PNL - Barcelona

Lo curioso de la conversación que mantuvimos es que volvió a confirmarme que seguimos sin saber encontrar la ayuda necesaria para sobrellevar situaciones de nuestra vida en las que sin saber por qué no nos encontramos bien e incluso no somos todo lo felices que podemos y merecemos ser.

¿Y a qué nos limitamos cuando sucede esto?

A tirar.

O como ella dijo: Ya saldré yo sola.

¡SOLA!

Nos han enseñado a ser fuertes, a tirar del carro, a aguantar carros y carretas y casi lo decimos con alarde.

Pero yo me pregunto, ¿Por qué sola? ¿Por qué hemos de sufrir tanto? y lo que es peor, de ser así ¿Qué aprendemos?

Ahondé un poco más sobre lo que le sucedía.

Ella me dijo que lleva un tiempo con ansiedad, que se ve incapaz de hacer cosas que antes hacía con total normalidad, como coger el coche, y que se está medicando.

Con respecto a “la solución” que está encontrando por el momento siente que no le sienta bien, que está muy chafada y que prefiere no tomar todo lo que le habían recetado porque no puede cuidar de la misma manera de su hijo.

Todos podemos imaginarnos la energía que requiere la crianza de un niño de dos años.

Y me hacía la siguiente reflexión “Siento que esta solución solo parchea lo que me pasa. De hecho, ni siquiera sé lo que qué me pasa, y creo que el problema seguirá ahí cuando deje el tratamiento”.

Entonces le pregunté si hacia algún tipo de terapia, aparte de la medicación, y me dijo que no!.

En este momento de la conversación mencionó esta serie de creencias limitantes. ¿A ver si os suena alguna?

  • Cuando pienso en alguien que va al psicólogo, es porque está fatal de la cabeza.
  • A veces pienso en buscar ayuda pero, es que no sé a dónde ir.
  • Hay mucho vende humo.
  • Además me parece que será muy difícil, que tendré que estar 20 años.
  • Y también pienso ¿Y si hago algo de esto, me servirá?

Si te suena alguna no te sientas mal, es natural, ya que todas estas creencias, son fruto de la poca información que tenemos para la gestión emocional, para trabajar una de las cosas más importantes para nuestro bienestar emocional, nuestra mente, nuestros pensamientos, y nuestras conductas.

Fruto de la falta de cultura sobre la importancia de autoconocerse, gestionarse, entrenarse mentalmente, deriva de que no nos han enseñado en ningún sitio la importancia de nuestro autocuidado emocional, nuestra Formación Emocional.

Y es que igual qué, como cuando tenemos una molestia física y acudimos al médico, igual que cuando queremos ponernos en forma y vamos al gimnasio, exactamente igual que cuando percibimos un ruido extraño en el motor de nuestro coche y lo llevamos a reparar.

No hacemos estas cosas ¡SOLOS!

De la misma manera debe ser acudir a profesionales que están formados, preparados, cualificados y entrenados en dotarte de conocimiento y recursos para saber gestionar mejor las emociones para tu futuro.

¿Puede haber mejor inversión que la de en ti mismo, la de conocerte y saber mejorar aspectos que no te agradan?

Ya no solo por ti mismo y por el bienestar que puedes obtener, sino por la gente que quieres, tu familia y amigos que conviven contigo.

¿No es mucho más difícil y costoso vivir el resto de tu vida, con esas conductas, forma de pensar y abordar el día a día?

Así que ante la pregunta de ¿Y esto servirá? Yo suelo responder con la siguiente pregunta ¿Lo que estás haciendo ahora te sirve?

Si llegado a este punto, te estás preguntando si necesitas terapia o coaching a continuación te comparto ciertas diferencias.

Diferencias entre coaching y terapia

Aunque los dos servicios son fantásticos y se complementan muy bien, dependiendo de cada situación y persona.

Existe una gran diferencia entre el coaching y la terapia.

El coaching trabaja con y para personas que se encuentran en una normalidad mental, es decir, no se medican, no tienen ninguna patología. Simplemente lo que quieren es potenciar, mejorar, y alcanzar recursos para vivir con mayor bienestar.

La terapia trabaja en otras profundidades como los que te escribo más abajo.

¿Cuándo terapia y cuando coaching?

Aquí te pongo unos pocos ejemplos de cada opción de Desarrollo Personal. Obviamente ni están todos los que son, ni son todos los que están.

Cuando considerar la terapia como opción:

  • Cuando llevas un tiempo prolongado, incluso años, con un sentimiento de desamparo y tristeza profunda.
  • Si estas tomando medicación por ansiedad o depresión.
  • Cuando tienes adicciones como beber alcohol, drogas.
  • Cuando tus conductas de agresividad te están causando daño a ti y a los demás.
  • Si padeces trastornos alimenticios.

En que momento considerar el Coaching como opción:

  • Si deseas revisar que no está funcionando en tu vida, mejorar y cambiar.
  • Cuando quieras lograr un objetivo concreto.
  • Para trabajar bloqueos y autoengaños que no te dejan avanzar.
  • Si quieres identificar y depurar creencias limitantes.
  • Si tienes conflictos de comunicación con las personas.
  • Si necesitas aumentar tu autoestima.

Por lo que a la pregunta de ¿Es el coaching una psicoterapia?

La respuesta es no, el coaching no es psicoterapia. El ámbito del coaching es el desarrollo y la mejora personal.

Ni un coach es un psicoterapeuta o psicólogo. Un coach es un profesional que te aportará formación en habilidades personales.

Un coach es una figura muy necesaria por la cantidad de recursos con los que cuenta para trabajar miedos, bloqueos, autosabotajes, desmotivación, desconexión con uno mismo, por lo que, ¡vale tanto! la pena encontrar un espacio, un tiempo para revisar como funcionamos, cómo podemos mejorar y aprender a tener vidas más saludables y felices.

Si llevas un tiempo planteándote que necesitas atreverte a algo, aclarar ideas, estar más positivo, motivarte, conectar contigo mismo desde lo que piensas, sientes, dices y haces. En definitiva hacer un cambio o mejora personal, no lo dudes.

Hazte estas 4 preguntas: ¿Por qué? ¿Por qué no? ¿Por qué no yo? ¿Por qué no ahora?

Consúltame sin compromiso por la primera sesión de indagación a mitad de precio. Donde me explicarás que es exactamente lo que necesitas y por mi parte te explicaré en persona en que consiste un proceso de coaching conmigo y ver así te puede interesar.